Listeria en el queso

Hoy os traemos un artículo sobre en el queso. Aunque es excasa , es buen atener toda la información.

¿ Qué es ?

La listeria o llamada científicamente Listeria monocytogenes, es una bacteria que se encuentra presente en animales salvajes y domésticos, en el agua y en los suelos. La leche cruda, quesos elaborados con leche sin pasteurizar, embutidos, patés, quesos poco curados o frescos pueden portar esta bacteria.

Esta bacteria aumenta su crecimiento de forma intracelular, esto genera una infección alimentaria grave que en algunos casos puede ser mortal. Esta infección alimentaria es llamada listeriosis. Puede producirse cuando una persona consume alimentos que han sido contaminados por la bacteria de la listeria. 

La bacteria se encuentra en la tierra y el agua y puede crecer incluso a temperaturas frías dentro del frigorífico, es por esta razón que la medida de prevención básica para reducir el crecimiento de muchas bacterias (mantenimiento de la cadena del frío) no es de aplicación para la Listeria.

En la actualidad es una infección de  relevancia para la salud pública, debido al aumento de los casos registrados de muertes por listeriosis. La Listeria monocytogenes es una bacteria emergente, lo que supone el hecho de que genera un peligro generado de un riesgo conocido, pero con una nueva exposición es decir, con una sensibilidad creciente y que puede ir en aumento.

Causas

La listeria se puede encontrar presente en animales salvajes o domésticos, así como en el agua o los suelos. por lo tanto, las personas se pueden infectar al comer lo siguiente:

  • Carne contaminada
  • Vegetales crudos que no han sido lavados correctamente, y que provengan de suelos contaminados, o que estén sucios de estiércol contaminado usado como fertilizante.
  • Leche no pasteurizada o alimentos como el queso, que pueden ser hechos con leche no pasteurizada
  • Ciertos alimentos procesados, como perros calientes y fiambres que puedan ser contaminados por agentes externos después del procesamiento

Las personas que están en mayor riesgo son:

  • Adultos mayores de 50 años
  • Adultos con un sistema inmunitario débil (pacientes oncológicos, VIH positivo, etc.)
  • Fetos en desarrollo
  • Recién nacidos
  • Mujeres embarazadas

Síntomas

Generalmente, los síntomas de la listeriosis no surgen al instante sino que comienzan a manifestarse unos días luego de haber ingerido algún alimento contaminado con la bacteria, pero puede ser posible que no se den síntomas sino meses después. Los síntomas suelen ser tardíos ya que la enfermedad tiene un periodo de incubación de unas cinco semanas.

Esta infección ocasiona diversidad de síntomas, de acuerdo a la persona y la parte del cuerpo que fuese afectada. Los primeros signos son:

  • Fiebre.
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Escalofríos
  • Dolores musculares

Al extenderse la infección al sistema nervioso, los síntomas son:

  • Dolor de cabeza o cefalea 
  • Rigidez en el cuello
  • Confusión
  • Pérdida de equilibrio
  • Convulsiones

Depende del órgano que resulte afectado, como:

  • Endocarditis (infección del corazón)
  • Neumonía (infección de los pulmones)
  • Gastroenteritis (infección gastrointestinal)

 

En una forma más leve puede ocurrir:

Erupción o lesiones cutáneas como abscesos (cavidad de acumulación de pus, que comúnmente causan en la piel hinchazón e inflamación en su alrededor). También conjuntivitis 

Si la infección se complica puede provocar septicemia (infección en la sangre) o meningitis bacteriana (inflamación de las membranas que cubren el cerebro).

Durante el embarazo, es posible que una infección causada por listeria solo genere  síntomas leves para la madre.  Estos síntomas suelen aparecer a partir del tercer trimestre y surgen como una enfermedad leve con fiebre no muy alta, fatiga, dolores articulares y musculares. Comúnmente se confunde con un cuadro viral y no se diagnostica.

No obstante, para el bebé pueden haber consecuencias mucho mas graves, que incluso podrian llegar a causar la muerte del feto, un aborto de forma espontanea, parto prematuro, o infecciones que serian mortales para el recién nacido.

En los bebés, los síntomas de listeriosis se pueden observar en los primeros días de vida, y puede ser:

  • Inapetencia
  • Irritabilidad
  • Fiebre
  • Letargo (falta de energía, cansancio).
  • Dificultad respiratoria.
  • Vómitos.
  • Sarpullido.

Diagnóstico

La listeriosis generalmente se diagnostica cuando en un cultivo bacteriano (un tipo de prueba de laboratorio) crece la Listeria monocytogenes, este cultivo se realiza a partir de un tejido o líquido del cuerpo, como la sangre, el líquido cefalorraquídeo, la placenta, la orina o las heces.

Tratamiento

La terapia habitual para erradicar esta infección es la prescripción de antibióticos. Normalmente en prescripción de dos y en un periodo de tres semanas.

¿Cuándo debes consultar a un médico?

Principalmente debes consultar a un médico:

Si presentas posibles signos o síntomas de enfermedad habiendo consumido algún alimento que se ha retirado del mercado debido a un brote de listeria.

Si te enfermas después de haber consumido alimentos fabricados con leche no pasteurizada, hot dogs, fiambres o cualquier comida que no haya sido cocida de una forma adecuada, debido a que son alimentos que potencialmente podrían encontrarse contaminados.

Lo más importante es que acudas a un profesional de la salud, si tienes fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez de cuello, confusión o sensibilidad a la luz.

Prevención

Aproximadamente 1600 personas adquieren la bacteria de la listeria cada año y alrededor 260 mueren debido a esta enfermedad. Es de suma importancia tomar medidas preventivas.

Estas medidas consisten en seguir los dictados de seguridad alimentaria. Es decir, si un producto no ha superado el control sanitario veterinario es mejor evitarlo. Además, es importante seguir recomendaciones tales como:

En hostelería:

Ser extremadamente limpios y cuidar la correcta desinfección de los utensilios, maquinaria e instalaciones utilizadas.

Utilizar procedimientos como la pasteurización o la cocción (eliminan la bacteria)

Etiquetar los productos de forma correcta, es decir, con recomendaciones sobre la temperatura de conservación, manipulación o la vida útil del producto.

Para los consumidores:

Lavarse las manos con agua y jabón durante 20 segundos como mínimo aproximadamente

Mantener una higiene frecuente en el frigorífico

Descongelar o marinar los alimentos dentro del refrigerador, nunca sobre el mesón, el lavaplatos o la cocina

Refrigerar de forma separada los alimentos crudos de los que ya estén aptos para ser consumidos, esto se puede hacer colocando en toppers cada alimento cocido, tapandolos y reservandolos de forma individual. este dato además garantizará que los alimentos duren mucho más tiempo del habitual.

No consumir la envoltura o la corteza de los quesos de pasta blanda.

Lavar adecuadamente los utensilios tras manipular alimentos crudos.

Lavar las frutas y verduras (aunque pienses pelarlas)

Hervir la leche cruda antes de consumirla.

Utilizar tablas de cortar diferentes para frutas y verduras crudas y para carnes, mariscos y huevos

Desechar alimentos que ya no son consumibles

No conservar demasiado tiempo productos de charcutería una vez abiertos.